Según el propio Caetano, un viejo proyecto que empezó siendo grabado como si nada y terminó siendo uno de sus discos más vendidos y tres enormes giras de presentación en toda América, con éxito de público y crítica.
Este disco de Caetano fue realmente la "bisagra" en su carrera, tanto estilísticamente como en su repertorio, que aquí se deriva a las canciones latinoamericanas que su madre escuchaba en la radio cuando Caetano era un niño, y otras que él mismo dice admirar a partir de escucharlas contemporáneamente.
Hay tango, bolero, música de Paraguay, Perú, Venezuela, Cuba, Argentina, Puerto Rico, México… todo armonizado y ensamblado en la maravillosa voz del bahiano. Los arreglos son fabulosos: al punto que, por ejemplo Fito Páez - autor de "Un Vestido Y Un Amor"- jamás volvió a interpretar esta canción en su versión original, sino con el arreglo que tiene en este álbum.
"Mais Uma Página" es el segundo trabajo de la cantante brasileña María Gadú. La compositora se enfrenta con la prueba real del segundo disco siempre temido. Esta vez Gadú cuenta con colaboraciones y perfecciona el sonido respecto a su primer álbum.
"Mais Uma Página" se aleja de la fórmula del éxito fácil. María Gadú se ha ganado un lugar en la escena de la música popular brasileña, gracias a letras que abordan preocupaciones existenciales desde un prisma romántico.
Gadú crea un registro con melodías finas y voces etéreas que adornan canciones sumamente bellas. La compositora no ocupará con este segundo disco las listas de ventas como lo hizo con el primero, pero la paulista hace un importante movimiento para consolidar su nombre y su sonido.
Sin embargo, una cosa no puede ser criticada y es la falta de talento. Ella tiene talento y lo ejemplifica de nuevo con este segundo disco. El álbum sigue la misma línea de guitarras que funcionó bien, los diferentes elementos de percusión dispersos entre canciones y tambores mansos.
María Gadú muestra personalidad para ser fiel a su estilo pero ahora hay espacio para el saxo , el trombón , el violín, la flauta y otros instrumentos de viento. Incluso se estableció el disco en formato "banda". Molestándose en salir de su zona de confort, María Gadú hace un buen trabajo innovando en la música brasileña, aunque no sea la intención primigenia.
Poniendo el oído justo sobre la combinación de estos elementos, leídos desde un
filtro latino más cosmopolita que mexicano, se construye este encuentro.
La música de Cantuária se dirige al detalle sensitivo y la exuberancia, por eso esta curiosa cita se ve reforzada por el refinamiento tímbrico acústico, los silencios y las texturas ingrávidas o angulosas creadas por su compañero de viaje. El emparejamiento entre ambos, como no podía ser de otro modo, trasmite una comunión cálida pero también impregnada de un misterioso palpitar. Hay una química inmediata entre las guitarras acústica y eléctrica en los temas más elocuentes del proyecto, "Mi declaración", "Lágrimas mexicanas" y "Lágrimas de amor".
Al cantar Cantuária no esconde su pasado bossanovista y se acerca lánguidamente a la canción tradicional en español (de Machín al mismo Caetano Veloso). La erudición instrumental, (en " La curva" y en "Aquela mulher"), los ritmos cruzados entre la cultura afroamerindia y la combinación fluida de samba-bossa sostienen el diálogo a dos voces. Si la esencia brasileña se hace más evidente hacia el final, es allí, en "Briga de namorados", donde aparecen, como saliendo de una tupida selva, las recreaciones oníricas de Frisell.
En suma, un encuentro distinto, susurrante y apasionado, enfático en lo romántico, con las cadencias descompasadas del también guitarrista neoyorquino Marc Ribot. Sonidos cautivadores que nos devuelven el mensaje persuasivo y cómplice entre dos músicos que no saben de fronteras.
Todo sucede muy rápidamente en la vida de María Gadú. En menos de cinco meses, esta paulista logró cautivar al público brasilero así como a grandes artistas de la talla de Caetano Veloso y Milton Nascimento, entre otros grandes músicos.
Cuando Gadú pone un pie en el escenario, algún despistado podría pensar que es miembro de una banda de rock, mitad punk y mitad indie. Ella es audaz, carismática y talentosa, pero sólo con escucharla cantar, el público cae inmediatamente seducido por su delicadeza en la forma que interpreta la música popular brasileña, con todos los adjuntos que vienen con ella: letras, música y voz. Esto puede explicar un poco lo que es Maria Gadú. Pero, en realidad, nadie quiere entender. Mejor limitarse a escuchar y dejar que suceda…
"Creo que ella tendrá una carrera brillante. A mí me gusta su estilo, su personalidad y su voz. Empezó a componer a los siete años como yo, ha estado haciendo música desde que era niña. Después de haber oído cantar a María, le di unas letras que había escrito para ella y que agregara la música".
João Donato. (Extracto del diario O Globo, 24 de mayo 2009).
"Fui invitado a ver el espectáculo de una chica nueva. Cuando llegamos al teatro, estaba lleno y me sentí muy feliz al escuchar esa voz hermosa, dulce y muy pronto me conquistó", dice Milton. "Después del show, fui a hablar con ella y era exactamente como yo esperaba. Es muy agradable. Desde entonces, nos hemos juntado en mi casa varias veces. "
Milton Nascimento. (Extracto del diario OGlobo, 24 de mayo 2009).